Imparable - Diario Siglo XXI

Por Álvaro Calleja

Todos los aficionados al ciclismo recordarán aquella etapa del Tour de Francia de 2007, con final en Compiègne, por la exhibición de Fabian Cancellara. El suizo demostró ese día, una vez más, su poderío y fuerza física sobre una bicicleta, anotándose en el palmarés una nueva victoria, y esta vez al sprint.

El de Berna portaba entonces el maillot de líder, después de ganar el prólogo, cuando llegaba la tercera etapa de la ronda gala. Una jornada de 236 km, la más larga de la edición, destinada para la lucha de los hombres más rápidos del pelotón, pero apareció Cancellara y echó por los suelos todos los pronósticos.

El ciclista de CSC sorprendió a todo el mundo cuando se tomó el último kilómetro como si de una contrareloj se tratase, y dejó atrás al grupo de los velocistas, que vieron resignados como se les escapaba un triunfo y no podían hacer nada para evitarlo. Tras él entraron Erik Zabel, Danilo Napolitano, Tom Boonen o Robert Hunter.

Desde que sucedió este hecho ya ha pasado casi un año, durante el que Fabian Cancellara ha seguido levantando los brazos. Las victorias más destacadas son la contrareloj del Mundial de Stuttgart en 2007, y una etapa y la general de la Tirreno-Adriático en 2008.

Yo no recordaba nada igual y creía que iba a ser muy complicado que alguien volviera hacer algo parecido, pero ayer, en la Vuelta a Suiza, hizó que lo que pasó en Compiègne fuera una cosa de niños.

Esta vez atacó a falta de ocho kilómetros para el final, y sin echar la vista atrás se fue directo a por el corredor del Silence-Lotto, Leif Hoste. Ya una vez en cabeza de carrera se le unieron Kim Kirchen, el belga Gilbert y Markus Fothen, con los que aguantó hasta que restando cinco kilómetros para cruzar la meta volvió a lanzar un ataque, el definitvo. A partir de ahí dio lugar una nueva exhibición del suizo.

La distancia con el pelotón no superó en ningún momento los diez segundos de ventaja, pero la supo mantener como nadie, mientras que los equipos de los sprinters echaban el resto para reducirla, pero veían que era imposible, se trataba del expreso suizo y de una de sus hazañas.

Como ocurría aquel 10 de julio de 2007, Fabian Cancellara cruzaba la línea de meta por delante de los más rápidos, con Erik Zabel a la cabeza.

Artículo publicado en el Diario Siglo XXI

Un fuera de clase - Diario Siglo XXI

Por Álvaro Calleja

Alejandro Valverde va a llegar al Tour de Francia en un estado de forma excelente y ya lo está demostrando estos días en la Dauphiné Libéré.

El murciano comenzaba este año con un cambio en su planificación, con el objetivo de ahorrar fuerzas para conseguir sus principales metas, que no son otras que el Tour de Francia y los Juegos Olímpicos de Pekín. Para ello, el ciclista del Caisse d´Epargne redujo su participación en las primeras carreras de la temporada, y lógicamente esto suponía llegar al tríptico de las Árdenas con menos posibilidades que en años anteriores. A pesar de todo, Valverde fue protagonista en las dos que disputó. Salió victorioso de la Lieja-Bastogne-Lieja y fue tercero en la Amstel Gold Race.

Espero que con esta nueva estrategia pueda coronarse el próximo 27 de julio en París como el sucesor de otro grande del ciclismo, Alberto Contador, en el palmarés de la ronda gala.

Pero antes de que el Tour de Francia de el pistoletazo de salida tenemos un gran aperitivo, que comenzó el pasado domingo. De momento, el balance de Valverde es muy bueno en esta última prueba de preparación de cara a la carrera francesa. El corredor español se encuentra primero después de dar un verdadero recital en todos los terrenos, demostrando que es el ciclista más completo de la actualidad.

Ha ganado dos etapas, una al sprint y la otra en una cronoescalada de 31 km. En la primera lo consiguió ante gente muy buena en esa especialidad, como Thor Hushovd, y la segunda contenía dos puertos, que hacían que no fuera la más adecuada para su estilo, pero echó mano de su clase y protagonizó una gran victoria.

Todavía restan dos jornadas para que termine esta edición de la Dauphiné Libéré, y en ellas, Alejandro Valverde y todo su equipo deberán defender el maillot de líder en dos días muy duros. Tendrán que subir, entre otros, la Croix de Fer, el Granier, el Cucheron y el Col de Porte.

Artículo publicado en el Diario Siglo XXI

Entrevista a Óscar Pereiro

Óscar Pereiro: “Estoy volviendo a disfrutar de un deporte del que hacía tiempo que no lo hacía”

El ciclista gallego me atendió durante la concentración en los Alpes.

Álvaro Calleja: Para comenzar esta entrevista. ¿Qué balance hace de lo que llevamos de 2008?

Óscar Pereiro: Lo positivo, sobretodo en mi caso, ha sido que estoy volviendo a disfrutar de un deporte del que hacía tiempo que no lo hacía por muchísimos motivos, por la presión que llevaba, por el cambio tan radical que había sufrido mi vida, por muchas cosas. Ahora, si que es verdad que en el mes de Marzo había tenido una bronquitis en la París Niza y me había roto un poco los esquemas, pero el bloque de clásicas y Romandía pues la verdad que sí que me volvieron a dar unas sensaciones que hacía tiempo que no tenía

AC: Además del Tour de Francia. ¿Qué otros objetivos tiene en mente?

OP: Lo que está claro es que el Tour de Francia es el objetivo principal, porque está ya ahí, es dentro de un mes prácticamente. La Vuelta a España es otra de las carreras en las que tengo que estar al 100%. Si estamos en la Olimpiada también me gustaría estar y brillar. En el equipo donde estoy está claro que las grandes vueltas son el punto álgido para los corredores que tenemos algo que hacer.

AC: ¿Cómo ve el recorrido de este Tour de Francia?

OP: En mi caso es el más duro de los cinco Tours que voy a hacer ya con este, y yo creo que es el que más montaña tiene, el más complicado y el que peor se adapta a mis condiciones, pero a la vez es un Tour que sobretodo al no tener un patrón puede dar muchísimo juego. Sin duda alguna, es un Tour muy duro.

AC: ¿En qué ha cambiado su vida desde que la organización de la ronda gala le reconoció como ganador de la edición de 2006?

OP: En mi vida lo único que cambió es que se dejó de decir la palabra virtual para decir directamente ganador. Ha cambiado también que tengo mucho menos acoso mediático a nivel de que piensas de esto, que piensas de aquello, cuando va a ser, cuando no va a ser…

A veces también piensas que injustos están siendo contigo.

La verdad es que ha cambiado muy poco, pero a la vez es un cambio muy radical, porque se acaban unas preguntas y empiezan otras. Como yo digo, cierras un libro y empiezas a abrir otro. Ha cambiado mucho, pero para bien.

AC: Este domingo comienza la Dauphiné Libéré. ¿Cómo afronta esta prueba final antes del Tour?

OP: Para mí sobretodo la Dauphiné es la carrera donde acaba uno de ponerse preparado para el Tour, pero bueno, vamos a ver como vamos, pero para mí es una carrera que hay que tomársela como ya la preparación en competición de cara al Tour de Francia

AC: ¿A qué corredores ve con más opciones para hacerse con el Tour de Francia en esta recta final de preparación?

OP: El Tour yo creo que es una carrera en la que es muy dificil que haya una sorpresa, bueno, puede haber alguna, pero no va a ser fácil tampoco que aparezca un corredor y que te lo gane. Yo creo que Cadel Evans, Carlos Sastre, Alejandro Valverde, Damiano Cunego, Schleck y Menchov. No creo que esté muy lejos de ese círculo el ganador.

AC: ¿Quién es la persona que más ha influido en su carrera deportiva?

OP: Evidentemente mi mujer, porque ha estado en el momento clave a mi lado, y mis padres toda la vida. En cuanto a nivel profesional ha sido José Luis Pascua Piqueras, que es una persona a la que le debo muchísimo.

AC: Lleva muchos años como profesional, seguro que nos puede contar alguna anécdota…

OP: Yo creo que cada día en el que estamos es una anécdota. Tendría 50.000 pero ahora mismo no se me viene ninguna a la cabeza. Te puedo asegurar que aunque la gente nos vea en la televisión subiendo, pues también tenemos nuestro humor, estamos de cachondeo, vacilando y todas esas cosas.

AC: ¿Con qué se queda del ciclismo?

OP: Con lo que gana uno a nivel de sacrificio, autocontrol, autodisciplina, nivel de exigencia que uno lleva para conseguir los retos. Yo creo que el que es un ciclista que se cuide y que sea un profesional, será una persona que el resto de su vida no tendrá problemas a la hora de trabajar. Con todo lo que sufrimos y trabajamos para poder conseguir algún objetivo aquí, el resto de los trabajos, sin ofender a nadie, nos pueden parecer relativamente más o menos fáciles.

AC: ¿Qué opinión tiene respecto al Uci Pro Tour?

OP: Yo creo que no hay opiniones para la Uci Pro Tour. Todavía está sin determinar que es, tengo muchas más dudas que opiniones sobre ella.

AC: ¿Cómo ha visto la victoria de Alberto Contador en el Giro de Italia desde casa?

OP: Pues nunca mejor dicho como “agua de mayo”. Le hemos visto sufrir y a la vez controlando muy bien la carrera, y sobretodo, que para el ciclismo español nos venía genial que tuviéramos a algún corredor ganando y más a un corredor con gancho, después de ganar el Tour de Francia, de ponerlo como el futuro del ciclismo, etc…

Creo que lo he dicho más de una vez, que volver a ver los kioscos llenos de portadas de periódicos de ciclismo le da a uno mucha alegría.

Yo lo he visto y he sido un aficionado más empujando para que ganara el Giro.

AC: Es una pena que los principales medios de comunicación no presten al ciclismo la atención que se merece. ¿Cree que está siendo maltratado por la prensa?

OP: Más que maltratado es que no nos tratan igual que al resto. En el ciclismo todas las noticias negativas se multiplican por diez, en el tamaño de papel para emitirlas, en la división, etc. Cuando creo que a veces hay victorias que pasan desapercibidas, y sin embargo, cualquier caso de dopaje que todavía no esté ni confirmado al 100% ocupa casi titulares. Creo que por lo menos me permito decir que no estamos siendo tratados al igual de condiciones que el resto.

AC: Para finalizar esta entrevista, me gustaría que dejara un mensaje a toda esa afición que le sigue carrera tras carrera.

OP: Un millón de gracias por todo, por lo que han estado ahí hasta el día de hoy y por lo que se que estarán hasta mañana. Siempre voy a dar todo lo que tengo dentro por intentar conseguir triunfos para que se alegren, y sobretodo, que esto no es fácil, que es complicado y que a veces uno por mucho que quiera es dificil conseguir objetivos tan grandes como los que tenemos, pero mil gracias de todas formas por el apoyo.

Entrevista publicada en Deporte365.

Como conquistar Italia en tres semanas - Diario Siglo XXI

Por Álvaro Calleja

Alberto Contador llegaba a Italia a ver lo que pasaba, cabreado porque de la noche a la mañana se le estropeaba toda la planificación de la temporada, pero sin él el equipo no podía tomar la salida del Giro. Ese era el trato que Johan Bruyneel había hecho con la organización, y había que cumplirlo.

El pistolero de Pinto desembarcó en el país transalpino con la idea de dejar pasar las primeras etapas y probar su estado de forma en la séptima, con final en Pescocostanzo.Y en ese momento, en esa fecha marcada por el madrileño en su cabeza, todo cambió. La moral de Alberto subió por las nubes cuando consiguió aguantar a Di Luca y a Riccó hasta el final, donde como era de esperar, por su velocidad en los últimos metros, aventajaron al ciclista de Astaná unos segundos.

La siguiente parada de esta conquista llegaba en la décima etapa, la primera contrarreloj individual. Contador llegaba a esta cita con un “pequeño” contratiempo, se había fisurado la cabeza del radio en una caída. Pero este no fue suficiente motivo para que el español llegara a meta sólo superado por un rival, Bruseghin, y si no hubiera sido por la lluvia, el resultado hubiera sido todavía mejor.

Tras esta jornada llegarían tres duros días. En el primero de ellos había que subir el Passo Manghen y el Alpe di Pampeago, que correspondía a la decimocuarta etapa de esta edición. Tocaba la primera exhibición de ese “pequeño” gran corredor, Emmanuelle Sella, y el día en el que Contador se iba a colocar segundo en la general, por detrás del italiano Bosisio. También llegó la hora en la que todos los favoritos mostraron su parte débil, excepto Menchov.

En el segundo llegaba un gran día, de esos que se recordarán siempre. Era el momento en el que Alberto Contador se ponía la “maglia” rosa, que ya no la soltaría en toda la carrera. La exhibición de la jornada estuvo protagonizada, de nuevo, por Sella, que dio un recital escalando la Marmolada.

Y que mejor manera de completar este trio de etapas que con una cronoescalada al Plan de Corones, en la que el ciclista español consiguió arañar bastante tiempo a alguno de sus rivales. Un tiempo que luego sería decisivo para que el de Pinto se hiciera con la victoria final de este Giro de Italia.

Después de unos días sin complicaciones, los protagonistas de la clasificación general tenían que retomar la dureza de esta edición de la ronda italiana. Para ello, se habían diseñado otras tres etapas fuertes.

La primera, la más complicada para Contador. Tras finalizar esta jornada todos pensamos que el ciclista español iba a tener muy complicado volver a casa con la victoria del Giro bajo el brazo, pero nos equivocamos, y vaya si nos equivocamos. Alberto demostró de nuevo porque es el mejor ciclista de la actualidad. El de pinto hizo una etapa muy inteligente, y no era otra que la del Gavia y el Mortirolo, dos puertos míticos en los que se puso a rueda de Riccó, la cual ya no soltaría hasta el final.

Y para conquistar Italia ya sólo quedaba un paso, el último para coronarse en Milán. Era el día y la hora que la historia tenía para que ese ciclista que el año pasado ya entró en ella, se hiciera más grande. 28,5 km separaban a Contador con la gloria, que la alcanzaría una vez más, y ojalá que no sea la última. Estoy seguro de que no.

Artículo publicado en el Diario Siglo XXI

Sin palabras - Diario Siglo XXI

Por Álvaro Calleja

Danilo Di Luca, Riccardo Riccó, Alberto Contador y compañía nos hicieron disfrutar ayer de una etapa épica, de las que pasan a la historia, y ojalá que en esta ocasión, la historia acabe con un final feliz para nosotros, con el de Pinto en lo más alto del podio de Milán.

Los italianos, como ya esperábamos, no se cortaron un pelo, y aunque no consiguieron su principal objetivo, que no es otro que el de arrebatar la “maglia” rosa al ciclista español, dieron una buena lección de ciclismo ofensivo. Quizás la mejor opción para el conjunto dirigido por Johan Bruyneel hubiera sido perder ayer el jersey de líder para quitarse responsabilidades y pasar la papeleta al equipo de Riccó, el conjunto cántabro Saunier Duval.

Sin alianzas italianas de por medio, la primera embestida llegó a falta de 30 km para el final, en el descenso del Passo del Vivione. Allí fue cuando Paolo Savoldelli dio una clase de cómo bajar y se llevó a rueda a su líder, Di Luca y a un invitado de honor, Vincenzo Nibali.

Con esta jugada, “il killer” consiguió que en el Monte Pora el ciclista de Astaná se quedara solo, sin compañeros, y ese fue el momento en el que empezó la guerra. El primero en atacar fue el mismo Contador, demostrando que no teme a nadie, pero en ese demarraje todos vieron que el pupilo de Bruyneel no iba fino y “la cobra” lo aprovechó y se fue directo hacia la meta.

Hoy espera una etapa temida por todos los ciclistas y esperada por todos los aficionados de este deporte. Llega la hora del Mortirolo, aquel puerto donde Marco Pantani dio un recital de cómo se debe escalar una montaña y en el cual se puede resolver este Giro de Italia, con permiso de la contrareloj que echara el cierre de esta edición de la ronda transalpina. Eso sí, el Passo de Foppa - su nombre original - no estará solo en esta penúltima jornada, pues los corredores deberán afrontar el Gavia y el Aprica.

Artículo publicado en el Diario Siglo XXI